Más allá de su trayectoria en la música chilena, en la provincia su nombre se ha vinculado fuertemente a “Tren a Limache”, tema que en el último tiempo se ha transformado en una especie de himno local. Precisamente ese vínculo con el territorio marcó la entrevista, donde el artista abordó su historia, su relación con la zona y cómo surgió esta composición que hoy se escucha en distintos espacios, desde radios hasta eventos deportivos.
Durante la conversación, Briceño explicó las razones que lo llevaron a dejar la capital para instalarse en Limache. Según señaló, la decisión respondió tanto a factores económicos como a la búsqueda de una mejor calidad de vida. “Es un lugar muy agradable para vivir”, comentó, agregando que la distancia con Santiago no ha sido un obstáculo para su trabajo, ya que los traslados no difieren mucho de los que se realizan dentro de la propia ciudad.
Respecto al origen de “Tren a Limache”, relató que la idea nació de una escena cotidiana en Valparaíso. Mientras se encontraba en la estación Francia, un letrero con ese destino llamó su atención y encendió la chispa creativa. A partir de ahí, desarrolló una canción que con el tiempo se convirtió en una de las más reconocidas de su repertorio reciente.
El alcance del tema, según reconoció, superó sus propias expectativas. La canción comenzó a posicionarse de manera espontánea en distintos espacios, siendo utilizada incluso en el estadio cuando juega Deportes Limache, además de sonar en festivales y medios de comunicación. Esta popularidad lo ha llevado también a presentarla en escenarios de gran convocatoria como Lollapalooza.
En cuanto a su presente, el músico comentó que mantiene una agenda activa de presentaciones junto a la banda Fother Muckers, con shows tanto en Chile como en el extranjero. Sobre su proceso creativo, indicó que continúa componiendo constantemente, aunque muchas veces sus canciones tardan años en ver la luz.
En el plano personal, adelantó un importante acontecimiento: en mayo se convertirá en padre, motivo por el cual ha intensificado su trabajo en este periodo para luego enfocarse en su nueva etapa familiar.
Finalmente, Briceño expresó su satisfacción con la vida que ha construido en Limache, destacando la inspiración que encuentra en su entorno y en lo cotidiano. “Estoy muy feliz”, afirmó, reafirmando su estrecho vínculo con la comuna que hoy forma parte central de su historia.