Hace 61 años, The Rolling Stones llegaron al número uno del Reino Unido con una canción que se convirtió en uno de los grandes clásicos de la historia del rock.
El 9 de septiembre de 1965, The Rolling Stones alcanzaron la cima de las listas británicas con “(I Can’t Get No) Satisfaction”, tema compuesto por Mick Jagger y Keith Richards y convertido posteriormente en uno de los himnos más reconocibles del rock.
La canción fue el cuarto número uno de la banda en el Reino Unido y también marcó su primer número uno en Estados Unidos. Incluida en el álbum Out of Our Heads, su letra reflejó la frustración juvenil, el desencanto y las tensiones sociales de los años 60.

El tema además generó controversia por sus referencias sexuales y críticas al consumo, desafiando las convenciones de su época. Su sonido quedó marcado por uno de los riffs más reconocibles de la música popular, cuya idea surgió de Richards durante la madrugada y que posteriormente adquirió su característico sonido mediante un efecto de fuzz.
El impacto de Satisfaction trascendió las listas. La Biblioteca del Congreso de Estados Unidos la incorporó al National Recording Registry por su relevancia cultural e histórica, mientras que distintas publicaciones la situaron entre las mejores canciones de todos los tiempos.
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