El segundo álbum de Los Prisioneros marcó un giro en el sonido de la banda y consolidó canciones que se convertirían en himnos de la música popular chilena.

 

El 15 de septiembre de 1986, Los Prisioneros lanzaron Pateando piedras, su segundo álbum de estudio, en un Chile marcado por la dictadura y bajo estado de sitio.

El disco significó un importante cambio sonoro para el grupo, que incorporó sintetizadores, baterías programadas y nuevos recursos electrónicos, con influencias de bandas europeas como Depeche Mode. Jorge González compuso varias de las canciones durante los viajes de la banda por el país, especialmente en el sur de Chile.

El álbum incluyó temas como Muevan las industrias, Por qué los ricos, ¿Por qué no se van?, Quieren dinero y El baile de los que sobran. Esta última abordó la marginación juvenil y se transformó en una de las canciones más reconocidas de la música popular chilena.

El lanzamiento fue presentado inicialmente ante menos de cien personas en el Café del Cerro. Sin embargo, el éxito llegó rápidamente: vendió cinco mil copias en sus primeros diez días y alcanzó 20 mil unidades en poco más de dos meses. En noviembre, la banda presentó oficialmente el disco en el Estadio Chile ante unas 11 mil personas, llenando el recinto durante dos jornadas consecutivas.

Originalmente editado en cassette en Chile y en vinilo en otros países sudamericanos, Pateando piedras posteriormente tuvo reediciones en distintos formatos y versiones remasterizadas, incluida una edición de 2011 por sus 25 años.

 

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