El instrumento en actualización contempla la incorporación de terrenos para viviendas, comercio, servicios y equipamiento. Su eventual desarrollo dependerá de la infraestructura disponible, la factibilidad sanitaria y futuras inversiones públicas y privadas.
QUILLOTA.- El crecimiento urbano de Quillota podría experimentar cambios importantes durante los próximos años, luego de que el municipio avance en la actualización de su Plan Regulador Comunal (PRC), instrumento que definirá las condiciones para el desarrollo futuro de la ciudad.
Una de las principales áreas identificadas para una eventual expansión corresponde al sector sur de la comuna, en dirección a San Pedro. Se trata de un territorio que ya cuenta con núcleos habitacionales y donde aún existen terrenos disponibles para nuevos proyectos residenciales, comerciales, de servicios y equipamiento.
El proceso busca reemplazar una normativa que data de 1966 y que, según los equipos técnicos municipales, ya no responde a las actuales características y necesidades de Quillota.
Carlos Aguirre, director de la Secretaría Comunal de Planificación (Secplan), explicó que la evolución de la ciudad ha generado una serie de nuevas demandas. Francisco Ramírez, asesor urbano de la misma repartición, apuntó entre los principales desafíos la falta de áreas verdes, los problemas de conectividad y la insuficiencia de algunas vías.
“Hay muchas calles que quedaron chicas con respecto a lo que Quillota necesita para crecer”, señaló Ramírez.
El sur aparece como una de las alternativas de expansión
La eventual orientación del crecimiento hacia el sur está relacionada, entre otros factores, con las características geográficas y urbanas que rodean a Quillota.
Aguirre explicó que hacia el oriente existen determinadas restricciones asociadas a la carretera, mientras que hacia el poniente se encuentra el río. En dirección norte, en tanto, la ciudad se aproxima al límite con La Cruz, sector que presenta un importante nivel de consolidación urbana.
En ese contexto, Ramírez sostuvo que “el desarrollo urbano de la ciudad apunta hacia el área sur de la comuna”. A largo plazo, agregó, Quillota y San Pedro podrían incluso experimentar un mayor acercamiento de sus áreas urbanizadas.
El nuevo instrumento de planificación busca precisamente establecer las condiciones bajo las cuales podría producirse ese crecimiento.
La propuesta no se limita a la construcción de viviendas. También contempla la posibilidad de incorporar equipamiento, servicios, comercio, áreas verdes y nuevas vialidades. Asimismo, se proyectan pequeños subcentros que permitirían acercar determinados servicios a los futuros barrios y reducir la necesidad de desplazarse hasta el centro de la ciudad.
Aguirre explicó que el Plan Regulador establece aspectos como los usos de suelo, densidades, alturas, condiciones de constructibilidad y características de las vías. En términos generales, determina qué actividades y edificaciones pueden desarrollarse en determinados sectores y bajo qué condiciones.
Interés inmobiliario, pero con limitaciones de infraestructura
La eventual disponibilidad de nuevos terrenos urbanos ha despertado expectativas respecto de futuras inversiones.
Durante el proceso de observaciones al anteproyecto, según explicó el alcalde Luis Mella, se han presentado propuestas vinculadas a iniciativas inmobiliarias y comerciales.
“Desde El Sendero hasta el Duoc hay empresas interesadas en avanzar con proyectos”, afirmó el jefe comunal, quien proyecta que el nuevo instrumento podría favorecer un ciclo de inversiones durante los próximos ocho a diez años.
Marcelo Pardo, director de Empresas Grepsa, también reconoció oportunidades en este territorio, particularmente ante las actuales restricciones de suelo disponibles para nuevos desarrollos habitacionales.
Sin embargo, advirtió que la incorporación de terrenos al área urbana no significa que estos puedan comenzar a desarrollarse de manera inmediata.
“¿Estos suelos cuentan con factibilidad de agua, alcantarillado y electricidad?”, planteó.
El ejecutivo explicó que, una vez que determinados terrenos sean incorporados al área regulada, será necesario avanzar en la dotación de servicios básicos y otras condiciones de infraestructura antes de que puedan concretarse proyectos.
“Hoy solo existe la intención, pero una vez que esta porción de suelo se incorpore al Plan Regulador habrá que trabajar en dotarlo de servicios, y luego de ello habrá verdadero interés en desarrollar. A mediano o largo plazo”, sostuvo.
El alcalde Mella mencionó como ejemplo las dificultades existentes en sectores altos de El Cerrillo de San Pedro, donde, según relató, se ha planteado ampliar el espacio destinado a viviendas, pero existirían restricciones de factibilidad sanitaria relacionadas con las pendientes y el abastecimiento de agua.
El Plan Regulador define las condiciones, pero no financia las obras
Desde el municipio recalcan que la aprobación del Plan Regulador no implica, por sí misma, la ejecución de los proyectos o infraestructura que se establezcan en el instrumento.
Ramírez describió el PRC como un “rayado de cancha”, ya que permite definir dónde podrán ubicarse viviendas, áreas verdes, calles, comercio y servicios, pero no entrega los recursos para concretar esas obras.
La materialización de nuevas vialidades, equipamientos y proyectos dependerá posteriormente de inversiones públicas y privadas, además de las condiciones de factibilidad correspondientes.
Este punto resulta especialmente relevante para las zonas que eventualmente sean incorporadas al desarrollo urbano, ya que el crecimiento de nuevos barrios requiere considerar desde el inicio aspectos como conectividad, áreas verdes, transporte y servicios básicos.
Mella planteó la necesidad de compatibilizar el interés de los desarrolladores con las condiciones que deberán enfrentar quienes habiten los futuros sectores.
“Las empresas quieren tener el máximo de terreno disponible para construir viviendas, departamentos, centros comerciales (…) y eso es legítimo”, afirmó. Sin embargo, sostuvo que ese desarrollo debe complementarse con áreas verdes y vialidades adecuadas.
A su juicio, una planificación que no considere la movilidad futura podría generar problemas de congestión. “Yo no puedo aceptar una calle angosta, porque así estaré permitiendo anticipadamente la congestión vehicular”, señaló.

La expansión no sería la única alternativa
El debate sobre el futuro urbano de Quillota tampoco se limita a la incorporación de nuevos terrenos en el sur.
Marcelo Pardo planteó que también existe espacio para analizar sectores ubicados dentro o en los bordes del área actualmente urbanizada. Como ejemplo, mencionó terrenos cercanos al Hospital Biprovincial de Quillota que actualmente se encuentran fuera del radio urbano.
Según el empresario, en ese sector existirían iniciativas que ya cuentan con antecedentes y factibilidad para su desarrollo.
“Creo que podemos atraer gran inversión, pero debemos también preocuparnos de la ciudad, que hoy cuenta con sitios eriazos”, sostuvo.
De esta manera, la actualización del Plan Regulador abre distintas posibilidades para el crecimiento de Quillota. La expansión hacia San Pedro aparece como una de ellas, pero su materialización estará condicionada por factores que van más allá de la definición normativa, entre ellos la disponibilidad de servicios básicos, infraestructura, conectividad e inversión.
¿En qué etapa está el nuevo Plan Regulador?
El equipo técnico municipal ya concluyó la revisión de las observaciones formuladas al anteproyecto y espera que el Concejo Municipal se pronuncie sobre ellas durante septiembre.
Posteriormente, la propuesta definitiva debería continuar su elaboración durante octubre y noviembre, con el objetivo de ingresar el expediente a la Seremi de Vivienda en diciembre.
De acuerdo con el calendario proyectado por el municipio, si el Plan Intercomunal Satélite La Campana entra en vigencia antes de que concluya la tramitación del PRC, el nuevo instrumento comunal podría quedar aprobado durante 2027, eventualmente a comienzos de ese año.
En caso contrario, el proceso deberá continuar con una tramitación más extensa ante las instancias correspondientes, incluyendo el Gobierno Regional y la Contraloría General de la República, con una eventual aprobación y publicación en el Diario Oficial durante el segundo semestre de 2027.
Por ahora, el futuro crecimiento de Quillota continúa siendo una propuesta en proceso de definición. El nuevo Plan Regulador deberá determinar las reglas para ese desarrollo, mientras que su concreción dependerá posteriormente de la capacidad de la ciudad para acompañar la expansión con infraestructura, servicios e inversiones.

